Ecuador enfrenta una crisis silenciosa en su sistema eléctrico
El sistema eléctrico ecuatoriano atraviesa una situación crítica, marcada por ineficiencias estructurales que van más allá del déficit de generación.
En 2025, las pérdidas totales de electricidad alcanzaron 5.166,40 GWh, una cifra que prácticamente duplica los niveles registrados hace una década.
Este dato revela un problema profundo:
👉 No solo falta energía
👉 También se está perdiendo una gran parte de la que ya se produce
Pérdidas eléctricas superan la generación de emergencia
Uno de los datos más impactantes del informe es la comparación directa entre pérdidas y generación:
- Las pérdidas no técnicas alcanzaron 3.245 GWh
- Esto equivale a una central de aproximadamente 370 MW operando todo el año
- Es más de lo que generan las barcazas contratadas (alrededor de 300 MW)
👉 En otras palabras: Ecuador pierde más energía de la que intenta recuperar con soluciones de emergencia
Las barcazas: solución temporal con impacto limitado
Ante la crisis eléctrica, Ecuador recurrió a la contratación de barcazas de generación térmica flotante como medida urgente.
Estas embarcaciones aportan cerca de 300 MW, pero:
- No incrementan realmente la capacidad estructural del sistema
- Solo compensan parcialmente el déficit existente
- Representan una solución costosa y temporal
Además, los contratos han enfrentado vencimientos, renovaciones parciales y procesos inconclusos, lo que genera incertidumbre en el suministro energético.
El verdadero problema: fallas de gestión y control
Las pérdidas eléctricas en Ecuador se dividen en dos grandes categorías:
- Técnicas: derivadas del transporte de energía (redes, transformadores)
- No técnicas: relacionadas con errores de facturación, fraude o conexiones ilegales
El mayor peso del problema recae en las pérdidas no técnicas, lo que evidencia debilidades en la gestión del sistema.
👉 Esto significa que el problema no es solo infraestructura
👉 Es también control, supervisión y eficiencia operativa
Dependencia climática y vulnerabilidad del sistema
El sistema eléctrico ecuatoriano depende en gran medida de la generación hidroeléctrica, lo que lo hace vulnerable a factores climáticos como sequías o estiaje.
En este contexto:
- Las barcazas actúan como respaldo térmico
- Pero no solucionan el problema estructural
- Y su aporte es limitado frente a la demanda nacional
La combinación de baja generación hidroeléctrica y pérdidas elevadas aumenta el riesgo de cortes eléctricos.
Un sistema costoso e ineficiente
El uso de generación térmica flotante implica altos costos operativos, ya que producir electricidad con combustibles puede ser hasta cuatro veces más caro que hacerlo con hidroeléctricas.
A esto se suma:
- Pérdida de energía ya generada
- Inversiones que no resuelven el problema de fondo
- Presión sobre las finanzas públicas
👉 El país no solo pierde energía
👉 También pierde recursos económicos
Puntos clave de la noticia
- Ecuador perdió 5.166 GWh de electricidad en 2025
- Las pérdidas superan la generación de las barcazas contratadas
- El mayor problema está en pérdidas no técnicas (fraude y control)
- Las barcazas aportan 300 MW, pero no resuelven el déficit estructural
- El sistema eléctrico sigue siendo vulnerable a factores climáticos
- La generación térmica implica altos costos para el país
Análisis final: una crisis estructural más allá de la generación
La situación energética de Ecuador deja una conclusión clara:
👉 El problema no es solo producir más energía
👉 Es gestionar mejor la que ya existe
Mientras el país invierte en soluciones de emergencia como barcazas, las pérdidas del sistema continúan creciendo, anulando parte del esfuerzo realizado.
Esto plantea un desafío estratégico:
- Reducir pérdidas
- Modernizar la gestión del sistema
- Invertir en infraestructura sostenible
Si no se corrigen estas fallas estructurales, Ecuador podría seguir enfrentando crisis energéticas recurrentes, incluso aumentando su capacidad de generación.
En este escenario, la verdadera pregunta no es cuánta energía se produce…
👉 sino cuánta realmente llega a los ciudadanos.