China avanza hacia el control de las principales rutas y terminales marítimas del planeta con una inversión acumulada de 40.000 millones de dólares en infraestructura portuaria distribuida en decenas de países, desde el puerto griego de El Pireo hasta el megapuerto de Chancay, en la costa peruana del Pacífico.
El XV Plan Quinquenal eleva el mar a prioridad estratégica
La Asamblea Nacional Popular de China aprobó en marzo de 2026 el XV Plan Quinquenal (2026-2030), documento que define la economía marítima como industria estratégica nacional. Esta clasificación garantiza al sector el acceso a subsidios estatales y a la capacidad tecnológica necesaria para escalar sus operaciones a nivel global. El presidente Xi Jinping ha convertido la supremacía en los océanos en un objetivo de Estado explícito dentro de la hoja de ruta económica del país para los próximos cinco años.
Terminales inteligentes gobernadas por inteligencia artificial antes de 2030
El plan chino no se limita a la adquisición o construcción de muelles. Pekín aspira a que sus terminales portuarias operen antes de 2030 como sistemas integrales gestionados por inteligencia artificial, capaces de automatizar la logística de carga, la gestión del tráfico marítimo y el mantenimiento predictivo de equipos. La integración tecnológica constituye uno de los pilares diferenciadores de la estrategia china frente a los operadores portuarios occidentales.
Presencia global: de Europa al Pacífico latinoamericano
La huella portuaria china abarca hoy múltiples regiones. En Europa, COSCO Shipping, la naviera estatal china, opera instalaciones en El Pireo, convertido en uno de los puertos de mayor crecimiento del Mediterráneo tras la entrada del capital chino. En el Golfo Pérsico, la compañía gestiona terminales en el puerto de Khalifa, en Abu Dabi. En América Latina, el megapuerto de Chancay (Perú), inaugurado en 2024, representa la apuesta más visible de China en el Pacífico Sur, con capacidad para transformar los flujos de comercio entre Asia y la región andina.
- El Pireo (Grecia): puerta de entrada al mercado europeo.
- Puerto Khalifa (Emiratos Árabes Unidos): presencia en el corredor energético del Golfo.
- Chancay (Perú): primer megapuerto chino en América del Sur.
Contexto geopolítico y competencia con Occidente
La estrategia marítima de Pekín se enmarca en una disputa más amplia por la influencia sobre las cadenas de suministro globales. Estados Unidos y la Unión Europea han intensificado el escrutinio sobre las operaciones de empresas chinas en puertos considerados sensibles para la seguridad nacional o el comercio de materias primas energéticas. El control de terminales clave otorga a China una posición privilegiada en la distribución de petróleo, gas licuado y minerales críticos para la transición energética.
«El país que controle los océanos controlará el comercio mundial y, en última instancia, al mundo mismo», frase atribuida al explorador Walter Raleigh que el gobierno chino ha incorporado como referencia implícita en su discurso de política marítima.
Con el XV Plan Quinquenal ya en vigor, los próximos pasos incluyen la ampliación de terminales existentes, el despliegue de tecnología de automatización portuaria de fabricación china y la negociación de nuevas concesiones en África subsahariana y el sudeste asiático, regiones identificadas por Pekín como prioritarias para consolidar su red logística oceánica antes de 2030.