El Comando Central estadounidense cerró una "oleada de fin de semana" contra objetivos militares iraníes mientras el tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz cae a mínimos y el Brent alcanza su nivel más alto en más de cinco semanas.
20 de julio de 2026
Estados Unidos completó este domingo su novena noche consecutiva de bombardeos contra Irán, en una escalada militar que ha vuelto a sacudir los mercados energéticos y ha reducido a mínimos el tránsito de crudo por una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
El Comando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM) informó, a través de un comunicado difundido desde Tampa (Florida), que los ataques concluyeron alrededor de las 10:00 p.m. hora del Este del 19 de julio, tras aproximadamente tres horas de operaciones. Según la institución, los objetivos incluyeron centros de mando militares, instalaciones de defensa aérea y vigilancia costera, capacidades marítimas, bases de lanzamiento de misiles y drones, y redes de comunicaciones. El objetivo declarado de la campaña es degradar la capacidad de Teherán para amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz.
Un repunte tras el colapso del alto el fuego
La actual racha de nueve jornadas corresponde a la reescalada iniciada a mediados de julio, después de que se quebrara el alto el fuego entre Washington y Teherán. Irán declaró formalmente suspendido el acuerdo con Estados Unidos el 18 de julio y enmarcó su respuesta militar en la denominada "Operación Saeqeh" (Relámpago).
No se trata, sin embargo, del inicio del conflicto. La ofensiva estadounidense arrancó el 28 de febrero de 2026 con la Operación Epic Fury (Furia Épica). En sus primeros trece días, CENTCOM reportó haber atacado cerca de 6.000 objetivos, entre ellos más de 60 embarcaciones —al menos 30 de ellas barcos especializados en el despliegue de minas en Ormuz—. La operación acumula así casi cinco meses de acciones intermitentes, con esta última fase de nueve días consecutivos como el repunte más intenso del periodo.
Ormuz, paralizado
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, registra una actividad casi nula, con muy pocos petroleros cruzando para cargar crudo, según los sistemas de seguimiento marítimo. La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que dos petroleros que intentaban transitar por una ruta al sur del estrecho explotaron el domingo por la noche y quedaron inmovilizados, aunque su comunicado no aportó detalles sobre la identidad de los buques ni sobre posibles víctimas.
En el plano naval, Washington reimpuso la semana pasada el bloqueo sobre buques y puertos iraníes en Ormuz, dos días después de que Teherán anunciara un nuevo cierre del paso. El secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a Irán de atacar embarcaciones y obstaculizar el tránsito, y pidió mayor apoyo internacional para proteger el transporte marítimo global.
El petróleo reacciona
La combinación de bloqueo naval, cierre del estrecho y bombardeos disparó los precios al inicio de la semana. Los futuros del Brent avanzaron alrededor de 3% y alcanzaron los 90,75 dólares por barril, su nivel más alto en más de cinco semanas, mientras el West Texas Intermediate (WTI) subió cerca de 2,5%, hasta situarse en torno a los 83,85 dólares. Hacia media mañana los precios moderaron parte de las ganancias —el Brent retrocedió hacia los 88 dólares tras superar brevemente los 91— luego de que Irán diera señales sobre una posible reanudación de las negociaciones.
Pese al fuerte movimiento, el crudo aún no ha alcanzado la barrera psicológica de los 100 dólares, lejos de los picos de marzo, cuando el Brent llegó a rozar los 113. Analistas recuerdan que, por debajo del ruido geopolítico, el balance de mercado sigue holgado: antes de esta reescalada, la Agencia Internacional de la Energía proyectaba un excedente de oferta de entre 3,7 y 4,0 millones de barriles diarios, lo que sugiere que buena parte de la prima actual es geopolítica y podría desinflarse con rapidez si Ormuz se estabiliza.
Un conflicto regional
Los ataques han tenido efectos más allá de las fronteras iraníes. Aliados de Estados Unidos en Oriente Próximo reportaron una nueva oleada de acciones durante el fin de semana: en Kuwait, las autoridades informaron que una planta de energía y desalinización fue alcanzada por segundo día consecutivo, y las defensas aéreas interceptaron ataques en Jordania y Baréin.
Del lado iraní, el Ministerio de Sanidad cifró en al menos 35 los muertos por la campaña estadounidense de julio, además de más de 300 heridos, con las provincias de Hormozgán, Sistán y Baluchistán y Juzestán entre las más afectadas.
Distintos medios difieren en si la campaña actual suma ocho o nueve noches, según cómo contabilicen el arranque de la oleada. El comunicado oficial de CENTCOM del 19 de julio es el que fija la novena jornada consecutiva de bombardeos.