La situación de Petróleos Mexicanos (Pemex) vuelve a ocupar un lugar central en la agenda energética de México. La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum busca incrementar la producción nacional de combustibles y disminuir progresivamente la dependencia de las importaciones, pero los últimos resultados del sistema de refinación muestran dificultades para alcanzar estos objetivos.
De acuerdo con información publicada por Reuters, durante una reunión realizada a finales de julio en Palacio Nacional, Sheinbaum cuestionó a altos funcionarios de las áreas energética y financiera por el desempeño de Pemex.
Cuatro fuentes conocedoras de la reunión dijeron a Reuters que la mandataria expresó fuertes cuestionamientos sobre la caída de la producción y la situación operativa de las refinerías. La Presidencia confirmó al medio que Sheinbaum mantiene reuniones frecuentes con representantes del sector energético, aunque no proporcionó detalles sobre ese encuentro.
México registra una caída en la producción de gasolina y diésel
Las cifras correspondientes al segundo trimestre de 2026 muestran uno de los principales desafíos.
La producción de diésel de Pemex disminuyó 11 % respecto al trimestre anterior, mientras que la producción de gasolina cayó 13 %.
Al mismo tiempo, México tuvo que incrementar significativamente sus compras externas para satisfacer la demanda interna.
Las importaciones de diésel aumentaron 134 %, mientras que las importaciones de gasolina crecieron 45 % frente al primer trimestre del año.
El impacto también fue considerable en términos económicos. El valor de las importaciones de gasolina aumentó 122 %, hasta alcanzar aproximadamente US$ 4.550 millones, mientras que las compras externas de diésel crecieron 273 %, llegando a unos US$ 1.510 millones.
Estas cifras muestran la importancia que continúa teniendo el suministro internacional de combustibles para el mercado mexicano.
Pemex enfrenta presión para mejorar sus refinerías
Uno de los principales retos se encuentra en el desempeño del Sistema Nacional de Refinación.
México ha destinado importantes recursos públicos durante los últimos años para fortalecer a Pemex, incluyendo apoyos relacionados con deuda, beneficios fiscales y financiamiento para atender obligaciones con proveedores.
La estrategia ha buscado que la petrolera estatal incremente tanto la extracción de hidrocarburos como la producción nacional de combustibles.
Sin embargo, Reuters reportó que ninguna de las refinerías analizadas estaba operando a su capacidad de diseño.
Entre los casos señalados se encuentra la refinería de Minatitlán, que en julio convirtió alrededor del 39 % del petróleo procesado en productos de mayor valor, como gasolina y diésel. Su capacidad de conversión de diseño se sitúa en aproximadamente 75 %.
La refinería Olmeca, por su parte, alcanzó una tasa de conversión cercana al 74 % durante julio, frente a una capacidad diseñada de aproximadamente 88 %, aunque su desempeño ha registrado variaciones durante 2026.
Mantenimiento y seguridad se convierten en desafíos centrales
El mantenimiento de las instalaciones aparece como otro de los temas relevantes para la recuperación de la producción.
Fuentes consultadas por Reuters señalaron problemas relacionados con disponibilidad de equipos y repuestos, capacitación del personal, protocolos de seguridad y prácticas de mantenimiento.
El analista energético Ramsés Pech identificó precisamente el mantenimiento como uno de los principales problemas que enfrenta actualmente la compañía.
A esta situación se suman los incidentes registrados durante 2026 en diferentes instalaciones de Pemex.
Según Reuters, durante el año se contabilizaron 12 accidentes en refinerías, con un saldo de seis personas fallecidas y diez heridas.
La situación habría llevado al Gobierno mexicano a exigir una mayor supervisión de las operaciones y del desempeño de las plantas.
México refuerza el seguimiento a la producción de combustibles
Tras la reunión de julio reportada por Reuters, funcionarios del sector energético y directivos de Pemex comenzaron a evaluar medidas destinadas a fortalecer la producción.
Entre las acciones acordadas se encuentran revisiones semanales del desempeño de las refinerías, además de un mayor seguimiento a los responsables de las diferentes instalaciones.
La prioridad es recuperar progresivamente los niveles de procesamiento y aumentar la disponibilidad nacional de gasolina, diésel y otros derivados.
El desafío, sin embargo, no depende únicamente de incrementar el volumen de petróleo procesado. También será necesario mejorar la eficiencia de las instalaciones para obtener una mayor proporción de combustibles de alto valor.
La soberanía energética sigue siendo una meta estratégica
La administración de Claudia Sheinbaum ha colocado la soberanía energética entre sus principales objetivos para el sector.
México busca producir internamente una mayor proporción de los combustibles que consume y reducir su exposición a las variaciones internacionales de precios y disponibilidad.
El Gobierno ha planteado una producción petrolera cercana a 1,8 millones de barriles diarios, apoyándose tanto en Pemex como en proyectos con participación privada.
Especialistas del sector han señalado que las inversiones privadas podrían complementar la producción de la empresa estatal mediante proyectos que entren en operación progresivamente durante los próximos años.
Pemex también enfrenta el desafío financiero
La recuperación operativa ocurre mientras México busca modificar gradualmente la relación financiera entre el Estado y Pemex.
La petrolera ha recibido durante años importantes apoyos gubernamentales para atender su deuda y mantener sus operaciones. El Gobierno ha señalado que espera que la compañía reduzca progresivamente esta dependencia.
La propuesta presupuestaria para 2027 contempla una reducción del apoyo destinado al pago de deuda de Pemex, en línea con el objetivo gubernamental de que la compañía fortalezca su capacidad financiera.
Esto plantea un reto adicional: mejorar la producción y el mantenimiento de las instalaciones mientras se busca disminuir la necesidad de respaldo fiscal permanente.
México entra en una etapa decisiva para su industria petrolera
La evolución de Pemex durante los próximos meses será relevante para determinar hasta qué punto México puede avanzar en su objetivo de reducir las importaciones de combustibles.
La caída registrada durante el segundo trimestre muestra que incrementar la capacidad instalada no es suficiente por sí sola. La disponibilidad de mantenimiento, la eficiencia de las refinerías, la seguridad operacional y la continuidad de las inversiones también serán factores determinantes.
Para México, recuperar la producción nacional de gasolina y diésel significaría disminuir su exposición al mercado internacional y aprovechar mejor la infraestructura petrolera desarrollada durante los últimos años.
El desafío energético del país estará en convertir esa infraestructura y las inversiones realizadas en una producción estable y eficiente, capaz de abastecer una mayor proporción de la demanda nacional y fortalecer la seguridad energética mexicana.