La agencia internacional S&P Global Ratings elevó la calificación crediticia de ocho compañías argentinas de los sectores energético e infraestructura, luego de haber mejorado previamente la nota soberana del país de 'CCC+/C' a 'B-/B'. La decisión fue comunicada el 12 de junio de 2026 y alcanza a firmas que operan en generación, distribución, transporte de gas y petróleo, entre otros segmentos.
Empresas beneficiadas y nuevo nivel de calificación
Las ocho compañías ascendieron a la categoría 'B' desde 'B-', en línea con el ajuste simultáneo de la evaluación de transferencia y convertibilidad (T&C) del país, que también pasó de 'B-' a 'B'. Las entidades alcanzadas por la mejora son:
- Aeropuertos Argentina 2000 S.A.
- Empresa Distribuidora de Electricidad de Mendoza S.A. (EDEMSA)
- Genneia S.A.
- Pampa Energía S.A.
- Telecom Argentina S.A.
- Transportadora de Gas del Sur S.A. (TGS)
- YPF Energía Eléctrica S.A. (YPF Luz)
- YPF S.A.
La perspectiva asignada a todas las calificaciones es estable, en concordancia con la tendencia observada en la nota soberana.
Fundamentos de la decisión
Según el informe de S&P Global Ratings, cada una de estas compañías acredita perfiles de crédito independientes de al menos 'B' y superó el análisis de estrés que la agencia aplica para determinar si una empresa puede posicionarse un escalón por encima de la calificación soberana.
«Ahora calificamos a estas entidades un escalón por encima de la calificación de largo plazo en moneda extranjera para Argentina, reflejando nuestra opinión de que podrían soportar las condiciones asociadas a un default soberano», señaló la calificadora en su reporte.
La agencia atribuyó la mejora soberana a una reducción de las vulnerabilidades económicas y a una recuperación gradual de la liquidez externa, factores que, a su juicio, sientan las bases para una recuperación económica sostenida. También valoró el acceso del Estado argentino al financiamiento voluntario en mercados de capitales y a préstamos de organismos internacionales, lo que permitiría cubrir las necesidades de servicio de deuda comercial en moneda extranjera proyectadas para 2026 y 2027.
Limitaciones y riesgos vigentes
A pesar de la mejora, S&P Global Ratings advirtió que la capacidad de largo plazo de estas empresas para efectuar pagos en divisas depende del acceso al mercado de cambios, dado que la mayor parte de su flujo de caja se genera en el mercado local.
«La capacidad de largo plazo de estas entidades para realizar pagos en moneda extranjera depende de su acceso a divisas, ya que todas generan la mayor parte de su flujo de caja en el mercado local», precisó el documento.
La agencia también subrayó que la liquidez externa de Argentina permanece frágil y expuesta a posibles shocks, y que el riesgo de intervención estatal en la conversión y transferencia de fondos al exterior disminuyó solo levemente. El escenario base de S&P contempla posibles tensiones económicas en los próximos 12 a 18 meses que podrían afectar la estabilidad macroeconómica.
Contexto macroeconómico
La calificadora destacó que la combinación de superávits fiscales continuos y la acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central contribuyó a fortalecer el perfil de liquidez del Estado argentino. No obstante, advirtió que el contexto macroeconómico requiere monitoreo permanente, dado que las condiciones tanto locales como internacionales podrían modificar el escenario en el corto y mediano plazo.