Bogotá se encuentra ante un escenario energético que exige acelerar inversiones en infraestructura. Las líneas de transmisión Chivor Norte y Sogamoso son consideradas fundamentales para reforzar el suministro eléctrico de la capital y otras zonas del centro del país.
La advertencia fue realizada por Juan Ricardo Ortega, presidente ejecutivo del Grupo Energía Bogotá (GEB), quien señaló que los proyectos deberán estar terminados a más tardar en noviembre de 2027 para reducir el riesgo de problemas de suministro durante los primeros meses de 2028.
⚡ Dos líneas eléctricas son clave para evitar problemas de suministro
El principal desafío está en completar dos proyectos que acumulan importantes retrasos.
Chivor Norte, una infraestructura de 230 kV, registra aproximadamente 81 % de avance. De las 367 torres previstas, todavía quedan 92 por completar.
Por su parte, el proyecto Sogamoso, de 500 kV, presenta un avance cercano al 68 % y todavía requiere 345 de las 853 torres contempladas.
Las obras han sufrido retrasos durante años relacionados, entre otros factores, con oposición de comunidades y decisiones ambientales.
La preocupación es que, si ambas líneas no están disponibles cuando sean requeridas, Bogotá, Meta y Guaviare podrían enfrentar serios problemas de abastecimiento eléctrico en enero o febrero de 2028.
💧 El Guavio aumenta la presión sobre el sistema
Otro elemento crítico es la central hidroeléctrica del Guavio, que cuenta con una capacidad aproximada de 1.250 MW.
El mantenimiento previsto para la central fue aplazado hasta 2028 para contribuir a enfrentar las condiciones derivadas del fenómeno de El Niño.
Sin embargo, cuando se realice esa intervención, la región central podría perder temporalmente entre 30 % y 40 % de una de sus principales fuentes de energía, incrementando la importancia de contar para entonces con nueva infraestructura de transmisión.
La situación ocurre, además, en un contexto energético nacional complejo. La CREG ya activó medidas para sostener la confiabilidad del sistema ante el fenómeno de El Niño 2026-2027, mientras información oficial señala menores aportes hídricos, temperaturas más altas y presión creciente sobre la demanda eléctrica.
💰 Facturas podrían aumentar hasta $50.000 mensuales
La alerta no se limita al riesgo de suministro. Los consumidores también podrían enfrentar una mayor presión económica.
Según las estimaciones expuestas por el presidente del GEB, el incremento del costo del gas podría representar alrededor de $20.000 adicionales al mes para algunos hogares.
A esto podría añadirse un aumento cercano a $30.000 en electricidad, llevando el impacto combinado de ambos servicios hasta aproximadamente $50.000 mensuales.
Uno de los factores detrás de esta presión es la creciente dependencia del gas importado. Ortega señaló que el combustible adquirido internacionalmente podría alcanzar precios de entre US$20 y US$23 por millón de BTU, frente a valores históricos cercanos a US$5 para el gas producido en Colombia.
🏗️ Retrasos energéticos también frenan nuevas inversiones
La insuficiencia de infraestructura de transmisión no solo representa un riesgo para los hogares.
De acuerdo con el GEB, algunos proyectos de centros de datos, hyperscalers y desarrollos urbanísticos en Bogotá y la Sabana no cuentan actualmente con garantías suficientes de suministro para avanzar.
Esto convierte la expansión de la red eléctrica en un factor estratégico para el crecimiento económico de la capital y para atraer nuevas inversiones intensivas en energía.
El mayor impacto se concentraría en sectores del norte y occidente de Bogotá. En contraste, proyectos como el Metro de Bogotá y el Regiotram de Occidente dispondrían de respaldo mediante la infraestructura La Virginia–Nueva Esperanza.
🔌 Colombia activa medidas para proteger la confiabilidad eléctrica
El escenario energético ya ha llevado a las autoridades a adoptar medidas preventivas.
Desde septiembre comenzó un programa transitorio para incentivar el ahorro de electricidad. Los usuarios del mercado regulado cuentan con una meta individual de consumo: quienes consuman menos del 90 % podrán ser candidatos a incentivos, mientras aquellos que superen el 110 % enfrentarán un cobro adicional sobre el consumo excedente.
Asimismo, el Ministerio de Ambiente destrabó recientemente el avance de la Subestación Norte 230/115 kV, otro proyecto considerado estratégico para fortalecer el abastecimiento energético de Bogotá.
🇨🇴 Infraestructura eléctrica, una carrera contra el tiempo
El escenario coloca a Bogotá ante un desafío que va más allá de producir suficiente electricidad: la energía también debe poder transportarse hasta los principales centros de consumo.
La entrada en operación de Chivor Norte y Sogamoso será determinante para fortalecer la confiabilidad de la red antes del mantenimiento del Guavio previsto para 2028.
Con una demanda creciente, mayor presión sobre los recursos hídricos y nuevos proyectos industriales y tecnológicos que requieren grandes cantidades de electricidad, acelerar la infraestructura de transmisión se convierte en una prioridad para garantizar la seguridad energética y el crecimiento económico de Bogotá y la región central de Colombia.