La empresa pública Petroamazonas reinició actividades en más de veinte campos petroleros ubicados en las provincias amazónicas de Orellana, Sucumbíos y Napo a partir del lunes 14 de octubre de 2019, tras el levantamiento del paro nacional que mantuvo paralizadas las operaciones durante varios días, según informó el Ministerio de Energía y Recursos Naturales No Renovables mediante comunicado oficial.
Campos afectados y proceso de normalización
La reactivación abarca un amplio conjunto de bloques operados por Petroamazonas: el campo Sacha (Bloque 60); los campos Libertador, Arazá, Atacapi, Pichincha, Secoya, Shuara y Shushufindi (Bloque 57); Armadillo, Auca Sur, Auca Central, Yulebra, Anaconda, Yuca y Culebra (Bloque 61); Pucuna (Bloque 44); Palo Azul (Bloque 18); Parahuacu (Bloque 56); Yuralpa (Bloque 21) y Cuyabeno (Bloque 58). El ministerio precisó que el restablecimiento de las operaciones se realizará de manera progresiva en los próximos días.
Como medida de seguridad preventiva, personal del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas continuará custodiando las instalaciones petroleras hasta que se confirme la plena normalización de las actividades.
Evaluación de daños y trabajos de reacondicionamiento
El Ministerio de Energía señaló que equipos técnicos de Petroamazonas se encuentran evaluando los daños ocasionados en los sistemas eléctricos y en los pozos de producción, luego de que grupos ajenos a la operación ingresaron a las instalaciones durante la paralización. Según el comunicado oficial, se estima que varios pozos requerirán intervenciones de reacondicionamiento para recuperar su capacidad productiva original, incluyendo la reparación de bombas electrosumergibles averiadas o atascadas.
El impacto económico de la paralización fue cuantificado por el Secretario General de la Presidencia, José Agusto Briones, quien afirmó en una entrevista televisiva que la detención de 24 campos representó una pérdida de producción de 1.800 barriles de petróleo diarios.
«Lo más grave es la falta de producción de 24 campos petroleros, que implicaron una pérdida de 1.800 barriles de petróleo diarios», declaró Briones en el canal Teleamazonas.
Sector eléctrico también afectado
La paralización no se limitó al sector hidrocarburífero. La Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) informó que la Central Hidroeléctrica Pucará, situada en San José de Poaló, en el cantón Píllaro de la provincia de Tungurahua, retomó el suministro de energía al Sistema Nacional Interconectado (SNI) el viernes previo, luego de que manifestantes que habían ocupado la casa de máquinas desde el 8 de octubre abandonaron las instalaciones.
Tras verificar el estado de los componentes mecánicos y electromecánicos, CELEC reinició la generación con una entrega inicial de 10 megavatios (MW), conforme a los requerimientos del Operador Nacional de Electricidad (CENACE). La central, con una capacidad instalada de 73 MW, también contribuye al abastecimiento del canal de riego Píllaro.
Contexto político y próximos pasos
Las movilizaciones que desencadenaron la paralización de los campos fueron parte de un paro nacional vinculado, entre otros factores, a la supresión de subsidios a los combustibles establecida mediante el Decreto 883. Briones adelantó que el gobierno trabajará en un nuevo decreto que recoja los elementos positivos de la medida original, con el objetivo de corregir el sistema de subsidios que, según las autoridades, beneficia de manera desproporcionada a sectores de mayores ingresos y favorece el contrabando. Las Fuerzas Armadas mantendrán su presencia en los campos mientras continúa el proceso de evaluación y recuperación de la producción.