El primer centro de datos submarino de uso comercial en el mundo comenzó operaciones frente a la costa de Lingang, Shanghái, desarrollado por la empresa china HiCloud Technology con una inversión de 226 millones de dólares. La instalación, que alcanza una capacidad de 24 megavatios, se alimenta directamente de aerogeneradores del parque eólico marino de Lingang, sin depender de la red eléctrica terrestre.
Tecnología de refrigeración pasiva como eje del proyecto
El diferencial técnico central de la instalación radica en su sistema de refrigeración completamente pasiva. Los módulos submarinos aprovechan la temperatura del océano para disipar el calor generado por los cerca de 2.000 servidores alojados en su interior, sin necesidad de bombas ni compresores.
«El gas asciende por su propia flotabilidad hasta la capa de enfriamiento del módulo superior, donde intercambia calor con el agua del mar a través de un intercambiador y vuelve a convertirse en líquido», explicó HiCloud Technology al describir el ciclo térmico del sistema.
Según los desarrolladores, este diseño reduce el consumo eléctrico total en un 22,8% respecto a instalaciones convencionales, elimina por completo el uso de agua dulce y comprime los requerimientos de superficie en tierra en más del 90%. El indicador de eficiencia energética PUE (Power Usage Effectiveness) de la instalación se sitúa en aproximadamente 1,15, valor que la posiciona entre las más eficientes del mundo a escala industrial, frente al 1,5 o superior que registran los centros de datos empresariales convencionales.
Cronología y escala del despliegue
El proyecto fue firmado en junio de 2025 y construido en octubre del mismo año. Tras superar pruebas de validación realizadas a inicios de 2026, inició operaciones plenas en mayo. La instalación arrancó como prototipo de 2,3 MW y escaló hasta la capacidad actual de 24 MW. Entre los clientes confirmados figuran China Telecom y el proveedor LinkWise, quienes utilizan los procesadores GPU alojados en los módulos para cargas de trabajo de inteligencia artificial, incluyendo procesamiento de imágenes, anotación masiva de datos y entrenamiento de modelos de lenguaje de gran escala (LLM).
Antecedentes y contexto internacional
China no es el primer actor en explorar este concepto. Microsoft desarrolló entre 2015 y 2018 su proyecto Natick, que sumergió cápsulas de servidores frente a California y posteriormente frente a las Islas Orcadas, en Escocia. Los resultados técnicos fueron positivos —las tasas de fallo del hardware resultaron inferiores a las registradas en superficie— pero la compañía cerró la iniciativa en 2024 sin escalarla a explotación comercial. HiCloud Technology ha dado el paso que Microsoft no concretó, consolidando a China como el primer país en operar infraestructura de este tipo con clientes reales.
Desafíos pendientes para la industria
La operación submarina plantea retos que la industria aún no ha resuelto completamente. La corrosión por agua salada, la integridad del sellado bajo presión prolongada, la confiabilidad de los cables de conexión y, en particular, el acceso físico a los servidores ante fallos de hardware, representan variables críticas cuya viabilidad a largo plazo dependerá de la experiencia operativa acumulada en los próximos años. El proyecto de Lingang será la primera referencia a escala comercial que permita evaluar estos factores en condiciones reales de producción continua.