Colombia alcanzará un hito histórico en su transición energética: para finales de 2026, el país contará con más de 4.200 megavatios (MW) de capacidad instalada en energías renovables, según datos de Ser Colombia. Sin embargo, pese al avance en proyectos solares y eólicos, aún persiste un vacío regulatorio que podría frenar el desarrollo sostenido del sector.
De los 4.200 MW proyectados, 2.876 MW corresponden a proyectos de mediana y gran escala que estarán en operación comercial o en fase de pruebas.
Los 1.200 MW restantes provendrán de recursos distribuidos, como autogeneración a pequeña y gran escala y generación distribuida.
Esta capacidad equivale al consumo eléctrico de Bogotá y su área metropolitana, beneficiando a más de 10 millones de colombianos.
En los próximos cinco años, Colombia podría incorporar entre 6.000 y 9.000 MW adicionales de energías limpias.
El portafolio de proyectos incluye más de 16 nuevas iniciativas que se espera entren en operación durante 2026.
Aunque la capacidad instalada crece, el sector aún espera una regulación clave sobre el mercado de contratos de largo plazo y la integración de energías renovables al sistema eléctrico.
La falta de reglas claras genera incertidumbre para inversionistas y limita la expansión ordenada de proyectos.
Expertos advierten que sin esta normativa, el país podría enfrentar problemas de estabilidad en el sistema y retrasos en la transición energética.
Colombia está en camino de consolidarse como líder regional en energías renovables, con un crecimiento acelerado en capacidad instalada. No obstante, el éxito de esta transición dependerá de la pronta implementación de una regulación que garantice seguridad jurídica, estabilidad del sistema y confianza para los inversionistas.