El Congreso de Colombia aprobó el martes 10 de junio de 2026, en sesión plenaria del Senado, la legislación conocida como ley nuclear o 'átomos para la vida', convirtiendo al país en uno de los pocos de América Latina con un marco normativo propio para el uso de tecnología nuclear. La iniciativa superó sus cuatro debates legislativos con votación unánime y respaldo de múltiples partidos.
Una autoridad reguladora independiente por primera vez
El principal instrumento que crea la norma es la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN), primera entidad independiente del país con competencia exclusiva en la materia. La agencia tendrá facultades para inspeccionar instalaciones que empleen tecnología nuclear, otorgar licencias y permisos, imponer sanciones por incumplimientos y coordinar con organismos internacionales el cumplimiento del Tratado de No Proliferación (TNP) y el Tratado de Tlatelolco, instrumentos que Colombia ya tiene suscritos.
La ley fue promovida por la representante a la Cámara María del Mar Pizarro, quien trabajó durante más de tres años en la propuesta junto con médicos, investigadores, pacientes y comunidades. Hasta la aprobación de esta norma, Colombia carecía de legislación integral que regulara el uso de tecnología nuclear en sectores como la medicina, la investigación científica o la generación de energía.
Producción local de radiofármacos y aplicaciones médicas
Uno de los ejes centrales de la ley es la habilitación para desarrollar radiofármacos en el territorio nacional. Estos medicamentos, derivados de elementos radiactivos, se utilizan en el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Durante décadas, Colombia los importó a costos elevados y con cadenas de suministro internacionales que no siempre garantizaron disponibilidad continua. El nuevo marco normativo abre la posibilidad de producirlos localmente, lo que podría reducir dependencia externa y ampliar el acceso para los pacientes.
Impacto económico y perspectiva energética
El sector nuclear colombiano, que actualmente abarca aplicaciones en medicina, industria e investigación, genera aproximadamente 45.000 empleos y representa el 0,25% del PIB, equivalente a 3,6 billones de pesos anuales. Las proyecciones indican que ese impacto económico podría duplicarse en los próximos cinco años como resultado del nuevo entorno regulatorio.
En materia de generación eléctrica, la ley sienta las bases institucionales para un horizonte de largo plazo. El Plan Energético Nacional de Colombia contempla explorar la generación de energía nuclear a partir de 2035. Con la ANSN en funcionamiento y un marco normativo vigente, el país contaría con la estructura necesaria para participar en esa decisión cuando llegue el momento. A nivel global, actualmente hay más de 60 reactores nucleares en construcción.
La norma establece de manera explícita que cualquier uso de tecnología nuclear en Colombia deberá limitarse a fines exclusivamente pacíficos, en consonancia con los compromisos internacionales ya asumidos por el país. La ANSN será la responsable de verificar ese cumplimiento de forma continua.
Próximos pasos tras la aprobación legislativa
Con el proceso legislativo concluido, la ley quedará a la espera de la sanción presidencial. Una vez firmada, el Gobierno deberá definir los plazos y mecanismos concretos para poner en marcha la nueva agencia reguladora. La implementación efectiva de la ANSN marcará la velocidad a la que Colombia podrá aprovechar el nuevo marco en sectores como la salud, la investigación y, en perspectiva, la generación eléctrica.