México enfrenta un escenario desafiante en su sector energético y económico, con riesgos de perder participación en el mercado petrolero internacional frente a Venezuela y amenazas sobre su calificación crediticia de grado de inversión, según alertó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) durante su presentación del panorama económico para 2026.
De acuerdo con el IMEF, México podría ver una reducción significativa de su participación en las exportaciones de crudo, especialmente frente al incremento de Venezuela en los mercados internacionales. En 2025, México produjo alrededor de 1.3 millones de barriles diarios de petróleo, mientras que Venezuela logró exportar cerca de 750 mil barriles diarios —una cifra que refleja un avance competitivo del país sudamericano.
Los especialistas señalan que la reducción de exportaciones mexicanas es resultado, en parte, de una estrategia nacional enfocada en destinar más crudo a refinación interna, en lugar de priorizar las ventas al exterior. Esto ha generado una pérdida de atractivo relativo en comparación con Venezuela, que aprovecha su vasto stock de reservas y está buscando atraer inversiones internacionales para revitalizar su industria petrolera.
Analistas también destacan que Venezuela posee reservas probadas mucho más amplias —más de 300 mil millones de barriles frente a los alrededor de 7 500 millones de México— aunque gran parte de este potencial aún no está plenamente explotado.
Más allá de la competencia petrolera, el IMEF advirtió que la situación fiscal de México —con un déficit ampliado estimado en 4.5 % del PIB y una deuda cercana al 58 % del tamaño de la economía— podría poner en peligro la calificación crediticia de grado de inversión del país. Históricamente, los rangos de deuda y déficit aceptables para mantener esta calificación suelen situarse por debajo de ciertos umbrales, y cualquier deterioro adicional podría desencadenar una rebaja por parte de las agencias calificadoras.
Mantener una calificación crediticia sólida es crucial para México, ya que impacta directamente en el costo de financiamiento internacional, las inversiones extranjeras y la percepción de riesgo país en los mercados globales.
El desempeño de Petróleos Mexicanos (Pemex) ha estado bajo presión en los últimos años debido a menores niveles de inversión, desafíos en producción y problemas financieros persistentes. El enfoque en la refinación interna ha complicado la capacidad de México para abastecer mercados exteriores con el volumen de crudo que históricamente poseía, lo que ha abierto espacio para que otros países, particularmente Venezuela, reclamen mayores cuotas de mercado.
Expertos señalan que, aunque México aún supera a Venezuela en producción total, la brecha se estrecha en volumen de exportación y puede seguir reduciéndose si no se toman medidas para invertir en capacidades de producción, infraestructura y atractivo para la inversión petrolera internacional.
La advertencia del IMEF subraya la necesidad de políticas públicas que fortalezcan la competitividad del sector energético mexicano y promuevan un entorno fiscal sólido para sostener la confianza de inversionistas y agencias internacionales. La búsqueda de un equilibrio entre refinación, exportaciones de crudo y estabilidad fiscal será clave para definir el papel de México en el mercado petrolero global en los años venideros.