La Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas del Estado (UTE) abrirá al sector privado el desarrollo y la gestión de parques solares fotovoltaicos en Uruguay, poniendo fin a un período de más de doce años sin licitaciones de este tipo. El anuncio fue realizado durante el Congreso Latam Renovables 2026 por la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, y por la presidenta de UTE, Andrea Cabrera.
Dos mecanismos de participación privada
Según detalló Cabrera, UTE trabaja en dos esquemas distintos para incorporar a inversores privados en la generación solar. El primero habilita a empresas privadas a desarrollar íntegramente la infraestructura y operar los parques. La primera licitación bajo este modelo podría concretarse antes de que finalice 2026, una vez definidos los aspectos técnicos vinculados a la capacidad de la red de transmisión y los términos contractuales.
El segundo esquema consiste en la hibridación de parques renovables existentes: el privado financia y construye la infraestructura solar, que posteriormente pasa a ser propiedad de UTE. Este modelo, similar al aplicado en la planta fotovoltaica de Fray Bentos, permitiría además instalar paneles solares en predios donde ya funcionan parques eólicos, aprovechando los nodos de conexión disponibles para inyectar energía adicional a la red.
Contexto: demanda creciente y segunda transición energética
La apertura al capital privado se enmarca en la denominada segunda transición energética anunciada por el gobierno uruguayo, que reconoce la necesidad de acelerar la generación eléctrica para atender una demanda en expansión. Entre los factores que impulsan ese crecimiento figura el proyecto de producción de hidrógeno verde de HIF Global, además de la electrificación del transporte y la llegada de centros de datos e industrias de alta demanda energética.
La última licitación orientada al desarrollo privado de infraestructura fotovoltaica en Uruguay data de 2014, lo que hace del anuncio actual un punto de inflexión relevante para el sector.
Respaldo del sector renovable privado
La Asociación Uruguaya de Energías Renovables (Auder) valoró positivamente la apertura. Su presidente, Diego Oroño, señaló que la energía ha dejado de ser únicamente un insumo productivo para convertirse en un factor de competitividad entre países.
Oroño calificó como una necesidad reactivar los mecanismos de contratos de compraventa de energía, y adelantó que, según conversaciones preliminares, se evaluaría licitar en torno a 200 megavatios bajo contratos a 25 años.
El dirigente gremial también destacó la conveniencia de estructurar las licitaciones en varias unidades de tamaño moderado, en lugar de pocos proyectos de gran escala. Esa configuración permitiría a empresas locales acceder al financiamiento necesario y distribuir el impacto económico en distintas zonas del país.
Próximos pasos
UTE completará en los próximos meses la definición de los parámetros técnicos y contractuales requeridos para lanzar la primera licitación fotovoltaica. El organismo actúa como eje central de la estrategia energética gubernamental para los próximos cinco años, en la que la generación solar ocupa un lugar prioritario dentro de la matriz eléctrica nacional.