Colombia retrocedió ocho posiciones en el Energy Transition Index 2026 del Foro Económico Mundial, al descender del puesto 35 al 43 entre 120 países evaluados. Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, reveló el dato el 19 de junio a través de sus redes sociales y advirtió que el resultado refleja señales de alerta en materia de estabilidad regulatoria, ejecución de proyectos y seguridad energética.
Fortalezas y señales de alerta en el diagnóstico
Gutiérrez reconoció que el país conserva una ventaja estructural derivada de su matriz eléctrica mayoritariamente hídrica, que lo sitúa entre las naciones con mayor participación de energía limpia en la generación eléctrica. Sin embargo, subrayó que el informe identifica debilidades en confiabilidad del sistema, retrasos en proyectos estratégicos y un entorno de crecimiento récord de la demanda que presiona la capacidad instalada.
«La confianza en las reglas de juego es fundamental para atraer las inversiones que requiere la expansión de generación, transmisión, almacenamiento y respaldo energético», señaló Gutiérrez en su publicación.
La dirigente gremial precisó que el reto ya no radica en demostrar potencial, sino en garantizar que la transición avance sin comprometer la confiabilidad del suministro eléctrico.
Contexto global: la preparación energética retrocedió por primera vez en una década
El Energy Transition Index 2026 registró, por primera vez en más de diez años, un retroceso del 0,8 % en la preparación global para la transición energética. Según Gutiérrez, los factores detrás de ese comportamiento incluyen incertidumbre regulatoria, desafíos de financiamiento, rezagos en infraestructura y dificultades para concretar proyectos en ejecución.
El informe también señala que la seguridad energética fue la única dimensión del índice que empeoró, con una caída del 3 % en la confiabilidad de los sistemas eléctricos a escala mundial. Además, solo el 24 % de los países evaluados logró mejorar simultáneamente en seguridad energética, sostenibilidad y equidad de acceso.
América Latina también acumula retrocesos
La región latinoamericana registró un descenso promedio de 0,5 % en su puntaje dentro del mismo índice. Gutiérrez identificó como denominador común el desafío de fortalecer la resiliencia de los sistemas energéticos frente a mayor variabilidad climática, demanda creciente y la urgencia de acelerar inversiones en infraestructura.
La presidenta de Acolgen enumeró los componentes que, según el reporte, resultan indispensables para sostener la transición: redes de transmisión, capacidad de almacenamiento, solidez institucional, financiamiento de largo plazo y marcos regulatorios estables.
«Sin estos elementos, los proyectos se retrasan y los objetivos corren el riesgo de quedarse en el papel», advirtió la dirigente.
El desafío queda planteado para el próximo Gobierno
Gutiérrez calificó la situación como uno de los principales retos que deberá asumir la próxima administración nacional. Indicó que convertir el potencial energético en proyectos construidos y conectados, reforzar la seguridad del suministro y generar condiciones de confianza para la inversión privada serán las tareas prioritarias, y que ese proceso deberá desarrollarse en articulación con la industria, los gremios y las comunidades.