Argentina busca ampliar el impacto energético de Vaca Muerta. Después del fuerte crecimiento del petróleo y el gas natural, el próximo protagonista podría ser el Gas Licuado de Petróleo (GLP), principalmente propano y butano obtenidos durante el procesamiento del gas.
El escenario internacional también favorece esta expansión. La incertidumbre sobre algunas rutas internacionales de suministro y la creciente demanda asiática están impulsando la búsqueda de nuevos proveedores.
🌎 Argentina apunta al top 5 mundial
Las proyecciones presentadas durante el Seminario Internacional de GLP del Instituto de Energía de la Universidad Austral anticipan un importante cambio de escala.
Con los proyectos previstos, Argentina podría alcanzar aproximadamente 8 millones de toneladas de GLP anuales hacia 2040, pasando de ocupar alrededor del puesto 20 a posicionarse entre los cinco principales exportadores globales.
Además, las exportaciones podrían superar los US$2.000 millones anuales durante la próxima década, frente a los aproximadamente 1,6 millones de toneladas exportadas actualmente.
🇨🇳🇮🇳 Asia, el gran mercado objetivo
La demanda mundial de GLP tiene uno de sus principales centros en Asia-Pacífico. India, China y Japón concentran conjuntamente alrededor del 60 % de las importaciones globales, impulsadas principalmente por la industria petroquímica y la sustitución de combustibles más contaminantes.
Este escenario permitiría a Argentina complementar sus mercados latinoamericanos con exportaciones de mayor escala hacia Asia.
En la región, Brasil ya es uno de los principales compradores: aproximadamente el 49 % de sus importaciones de GLP provienen de Argentina. Chile, Paraguay, Uruguay y Perú también representan mercados con potencial de crecimiento.
🏗️ Más de US$3.000 millones en infraestructura
El gran desafío será convertir los recursos de Vaca Muerta en capacidad efectiva de exportación.
Entre los proyectos estratégicos destaca la iniciativa de TGS para desarrollar líquidos del gas natural (NGL), con una inversión superior a US$3.000 millones.
El proyecto permitiría procesar los líquidos contenidos en el gas de Vaca Muerta y transportarlos hacia Bahía Blanca. A plena capacidad podría producir aproximadamente 2,4 millones de toneladas anuales de GLP comercial.
La compañía estima que el desarrollo podría generar alrededor de US$1.200 millones anuales en exportaciones, además de unos 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos.
⚙️ Ductos y terminales serán fundamentales
Para alcanzar los mercados internacionales, Argentina necesitará ampliar su infraestructura de midstream y logística portuaria.
Entre las obras prioritarias aparecen la expansión de la red de captación de gas en Tratayén, nuevos poliductos y terminales refrigeradas en Bahía Blanca o Punta Colorada.
Estas instalaciones permitirían operar grandes buques especializados y transportar mayores volúmenes de propano y butano hacia mercados de larga distancia.
🇦🇷 Vaca Muerta suma un nuevo motor exportador
El GLP comienza a posicionarse junto al petróleo, el gas natural y el futuro GNL como uno de los productos con mayor potencial para ampliar las exportaciones energéticas argentinas.
La combinación de recursos abundantes, nuevas plantas de procesamiento, ductos, terminales portuarias y creciente demanda internacional podría transformar la escala del sector.
Si las inversiones avanzan según lo previsto, Argentina podría pasar de ser un proveedor regional a convertirse en uno de los cinco principales exportadores mundiales de GLP, fortaleciendo su posición como uno de los grandes actores energéticos de América Latina.