En entornos industriales complejos como energía, hidrocarburos, minería, construcción e infraestructura crítica la prevención de riesgos exige herramientas que permitan visualizar, comprender y controlar amenazas antes de que deriven en incidentes mayores. En este contexto, la metodología Bowtie se ha consolidado como una de las técnicas más eficaces para gestionar riesgos operacionales críticos, al integrar análisis causal, barreras preventivas y mitigadoras, y mecanismos de control en un solo esquema claro y comunicable.
Bowtie (o “corbatín”) es una metodología gráfica de gestión de riesgos que representa la relación entre:
Eventos iniciadores o amenazas,
Evento no deseado (top event),
Consecuencias,
Barreras preventivas (antes del evento),
Barreras mitigadoras (después del evento).
Su nombre proviene de la forma del diagrama, que se asemeja a una corbata: a la izquierda se analizan las causas, y a la derecha las consecuencias, con el evento crítico en el centro.
El principal valor de Bowtie en la prevención radica en que anticipa escenarios de falla y permite actuar antes de que ocurra un incidente. Su aporte preventivo se manifiesta en varios niveles:
Bowtie obliga a definir con precisión:
El peligro principal (por ejemplo, sobrepresión, liberación de gas, colapso estructural).
El evento no deseado que se quiere evitar.
Este enfoque evita análisis genéricos y centra los esfuerzos en los riesgos con mayor potencial de daño, priorizando recursos de manera inteligente.
A diferencia de métodos puramente numéricos, Bowtie hace visible cómo diferentes amenazas pueden conducir al mismo evento crítico. Esto facilita:
Detectar debilidades operacionales.
Entender interacciones humanas, técnicas y organizacionales.
Incorporar factores humanos y de gestión, que suelen ser la raíz de muchos accidentes.
La prevención efectiva depende de la calidad de las barreras. Bowtie permite:
Identificar qué controles existen realmente (procedimientos, sistemas, entrenamiento, ingeniería).
Evaluar si esas barreras son adecuadas, independientes y efectivas.
Detectar barreras inexistentes, débiles o dependientes de una sola capa de protección.
Así, Bowtie transforma la prevención en un sistema estructurado de controles, no en simples buenas intenciones.
La metodología Bowtie no opera de forma aislada. Su mayor fortaleza aparece cuando se integra con otros enfoques:
HAZID / HAZOP: Bowtie toma los escenarios identificados y los traduce en controles claros.
LOPA: Ayuda a evaluar la robustez de las barreras independientes.
Gestión de Seguridad de Procesos (PSM): Permite mapear controles críticos de proceso.
Sistemas de gestión ISO (ISO 45001, ISO 14001): Facilita el seguimiento de controles operativos.
En este sentido, Bowtie actúa como un puente entre el análisis técnico y la gestión diaria del riesgo.
Uno de los mayores aportes de Bowtie es su impacto en la cultura organizacional. Al ser visual y fácil de entender:
Mejora la comunicación del riesgo entre ingeniería, operaciones y gerencia.
Permite que el personal operativo comprenda por qué existen ciertos controles.
Refuerza la responsabilidad individual sobre las barreras críticas.
Cuando los trabajadores entienden cómo su tarea diaria sostiene una barrera preventiva, la seguridad deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una práctica concreta.
En industrias de alto riesgo, el foco no está solo en accidentes leves, sino en eventos catastróficos (explosiones, derrames, fallas estructurales). Bowtie es especialmente eficaz para:
Prevenir incidentes mayores.
Monitorear barreras críticas de seguridad.
Definir indicadores adelantados (leading indicators), como fallas de mantenimiento, desviaciones operativas o brechas de capacitación.
Esto permite actuar antes de que el sistema falle, alineándose con un enfoque moderno de prevención proactiva.
La metodología Bowtie cumple un rol estratégico en la prevención de riesgos, al transformar análisis complejos en una herramienta clara, estructurada y accionable. Su valor no reside solo en el diagrama, sino en su capacidad para:
Anticipar escenarios de falla,
Fortalecer barreras preventivas y mitigadoras,
Integrar gestión técnica y operativa,
Impulsar una cultura de seguridad basada en comprensión y responsabilidad.
En un entorno donde los riesgos son cada vez más complejos, Bowtie se consolida como una metodología clave para pasar de la reacción a la prevención, protegiendo personas, activos, el medio ambiente y la continuidad del negocio.