La industria solar mundial ha sido testigo de un nuevo hito histórico: un equipo de investigadores en China desarrolló la célula solar de silicio más eficiente del mundo, alcanzando una eficiencia certificada del 27,81 %, superando marcas previas y estableciendo un nuevo parámetro para la generación fotovoltaica.
El anuncio fue publicado el 1 de diciembre por medios especializados en energía y sostenibilidad, posicionando a China no solo como el mayor productor global de paneles solares, sino también como líder tecnológico en innovación energética.
Este avance constituye un salto disruptivo para el sector, ya que las células de silicio la tecnología dominante del mercado habían mostrado un crecimiento incremental en eficiencia, pero limitado por barreras físicas y tecnológicas. Alcanzar un 27,81 % abre una puerta hacia una nueva era de paneles solares más potentes, más pequeños y más competitivos.
Durante décadas, la industria fotovoltaica creyó que las mejoras en la eficiencia del silicio serían graduales y de corta escala.
Sin embargo, el logro chino demuestra que todavía existe margen significativo para mejoras, especialmente mediante:
Nuevas técnicas de pasivación y control de superficie,
Perfeccionamiento de capas y recubrimientos,
Integración con arquitecturas de célula de tipo tándem,
Y avances en interfaces con perovskitas.
Al lograr que más luz solar se convierta en electricidad útil sin aumentar sustancialmente los costos de fabricación, China da un paso clave para acelerar la paridad renovable frente a combustibles fósiles.
El nuevo récord tiene consecuencias estratégicas para la economía energética:
Disminución del costo por kWh generado en plantas solares a gran escala.
Mayor competitividad frente a tecnologías de gas, petróleo y carbón.
Reducción de la huella de carbono por megavatio instalado.
Potencial para extender la vida útil y el retorno de inversión de proyectos fotovoltaicos.
Para países importadores de módulos solares principalmente en América Latina, África, Medio Oriente y el sudeste asiático este avance puede traducirse en proyectos más rentables, más rápidos y más accesibles.
China no solo domina más del 70 % de la fabricación global de paneles solares, sino que también se posiciona como:
Líder en investigación y desarrollo fotovoltaico.
Principal proveedor de equipamiento para renovables.
Motor de despliegue masivo de energía limpia.
Centro de producción para baterías, almacenamiento e hidrógeno verde.
Este nuevo récord fortalece su rol en la geopolítica energética, en un contexto global en el que los países buscan reducir la dependencia de combustibles fósiles y blindar su seguridad energética.
El salto tecnológico en eficiencia solar podría tener efectos en cascada:
Acelerar la sustitución de generación térmica.
Impulsar ciudades solares, techos solares y agricultura fotovoltaica.
Habilitar plantas fotovoltaicas flotantes, desérticas y urbanas.
Favorecer la combinación fotovoltaica + baterías + hidrógeno.
Con una tecnología más accesible y eficiente, la energía solar puede consolidarse como el nuevo pilar de generación eléctrica global.
La célula solar de silicio con 27,81 % de eficiencia no es solo un récord científico: es una señal clara de hacia dónde avanza el mundo energético.
La carrera del silicio está lejos de terminar, y cada mejora en eficiencia acelera el paso hacia un sistema energético global más limpio, seguro y sostenible.
Con este logro, China vuelve a enviar un mensaje contundente: la transición energética tendrá tecnología cada vez más potente y ellos planean liderarla.