El sector energético colombiano vuelve a concentrar la atención ante las señales de presión sobre el abastecimiento de combustibles requerido para respaldar la generación eléctrica durante los próximos meses.
La preocupación se centra actualmente en Termocentro, central térmica ubicada en Cimitarra, Santander, que desde el 14 de septiembre registra cero energía programada para despacho.
La situación adquiere especial relevancia debido a que Colombia se prepara para afrontar un período en el que las condiciones climáticas podrían reducir los aportes de agua a los embalses. En ese escenario, las centrales térmicas adquieren un papel fundamental para complementar la producción de las hidroeléctricas.
Colombia necesita garantizar el combustible de sus térmicas
Según datos de XM citados por medios nacionales, Termocentro debería estar en capacidad de aportar alrededor de 5.048 megavatios-hora diarios al Sistema Interconectado Nacional.
Para alcanzar ese nivel de generación, la planta requeriría aproximadamente 6.562 barriles de diésel diarios.
Sin embargo, fuentes del sector señalaron que se habrían presentado dificultades relacionadas con la llegada del combustible necesario para la operación de la central, situación asociada al retraso de un cargamento.
El episodio ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta clave para la seguridad energética colombiana: ¿están garantizados los combustibles que necesitarán las centrales térmicas si disminuye la generación hidroeléctrica?
Las centrales térmicas serán claves ante El Niño
Colombia cuenta con una importante participación de generación hidroeléctrica. Esto significa que el comportamiento de las lluvias y los niveles de los embalses tiene una incidencia directa sobre la disponibilidad de energía.
Cuando disminuyen los aportes hídricos, el país debe recurrir con mayor intensidad a las centrales térmicas, que producen electricidad utilizando combustibles como gas natural, carbón y combustibles líquidos.
Por esta razón, garantizar el abastecimiento continuo de estos energéticos será uno de los principales desafíos para los próximos meses.
La preocupación no se limita exclusivamente a Termocentro. El debate se extiende a la capacidad del conjunto del parque térmico colombiano para responder durante un período prolongado de menor disponibilidad hídrica.
Colombia podría necesitar más de 95 GWh diarios de generación térmica
La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) activó durante septiembre mecanismos preventivos relacionados con la confiabilidad del sistema eléctrico.
Los análisis citados por Vanguardia señalan que Colombia podría necesitar una generación térmica superior a los 95 gigavatios-hora diarios en el corto plazo.
En escenarios de mayor déficit, esta necesidad podría aproximarse a los 100 GWh diarios y mantenerse durante varios meses.
Esto convierte la disponibilidad de combustibles en una pieza esencial de la estrategia energética nacional.
Cada unidad de electricidad generada por las centrales térmicas permite disminuir la presión sobre las reservas hídricas, conservando agua en los embalses para los meses en los que las condiciones climáticas puedan ser más exigentes.
Gobierno prepara medidas para garantizar el suministro
Ante este escenario, el Gobierno colombiano viene adoptando diferentes medidas destinadas a fortalecer la confiabilidad del sistema.
El Ministerio de Minas y Energía anunció anteriormente una estrategia de 50 acciones de preparación y seguimiento frente al fenómeno de El Niño 2026-2027, orientada a anticipar posibles riesgos sobre el abastecimiento eléctrico y de gas natural.
A esto se suma un paquete de $1,5 billones destinado al sector energético, que incluye medidas para mejorar la liquidez y apoyar el funcionamiento de la cadena eléctrica.
El Gobierno también trabaja en acciones dirigidas específicamente a garantizar la disponibilidad de combustibles para las plantas térmicas.
Los embalses serán determinantes para Colombia
El comportamiento de los embalses durante los próximos meses será uno de los indicadores que determinará el nivel de presión sobre el sistema.
Si las lluvias disminuyen considerablemente, las hidroeléctricas tendrán que administrar cuidadosamente sus reservas y las térmicas deberán incrementar su participación.
El objetivo es evitar utilizar anticipadamente el agua almacenada que podría resultar necesaria durante los meses más secos.
Por ello, el sistema deberá mantener un equilibrio entre reservas hídricas, generación térmica, disponibilidad de combustibles y demanda nacional de electricidad.
¿Existe actualmente un apagón programado en Colombia?
Por el momento, las medidas adoptadas tienen un carácter preventivo y no significan que Colombia tenga actualmente un apagón nacional programado.
La preocupación se concentra en garantizar que el sistema tenga suficientes recursos para responder si las condiciones climáticas se deterioran y aumenta considerablemente la necesidad de generación térmica.
Representantes del sector han advertido que uno de los períodos que requerirá mayor atención podría presentarse entre marzo y abril de 2027, particularmente si las lluvias no recuperan los niveles esperados.
Colombia entra en un período clave para su seguridad energética
Los próximos meses serán decisivos para determinar cómo responde el sistema eléctrico colombiano frente al fenómeno de El Niño.
La disponibilidad de diésel, gas y otros combustibles para las centrales térmicas será tan importante como la evolución de los embalses.
El caso de Termocentro funciona así como una señal de alerta sobre la necesidad de fortalecer la logística y garantizar que las plantas de respaldo estén disponibles cuando el sistema las requiera.
Colombia enfrenta el reto de llegar a los meses más secos con suficientes reservas de agua y un parque térmico plenamente operativo, mientras Gobierno, generadores y autoridades regulatorias trabajan para reducir el riesgo de que las presiones actuales terminen afectando el suministro eléctrico de hogares, comercios e industrias.