Ecuador se prepara para fortalecer su sector energético tras el descubrimiento y puesta en marcha de tres nuevos pozos petroleros en la Amazonía ecuatoriana, que permitirán sumar más de 4.000 barriles diarios de crudo a la producción nacional, según reportó el Ministerio de Ambiente y Energía. Los hallazgos fueron realizados por las compañías privadas Andes Petroleum Ecuador y Gran Tierra Energy, que operan en bloques petroleros estratégicos ubicados en la provincia de Sucumbíos, en la región amazónica del país.
El pozo Johanna Sur 1, operado por Andes Petroleum Ecuador en el Bloque 62-Tarapoa, aportará en promedio alrededor de 650 barriles de petróleo por día tras completar las pruebas iniciales de producción.
Por su parte, la empresa canadiense Gran Tierra Energy, con operaciones en el Bloque 50-Charapa, reportó dos descubrimientos con resultados significativos:
El pozo Conejo A-01, que se estima aportará unos 2.100 barriles diarios,
El pozo Conejo A-02, con una producción proyectada de 1.500 barriles diarios de crudo con una calidad de 29° API.
En conjunto, estos tres descubrimientos incrementarán la producción petrolera privada del país por encima de los 4.000 barriles diarios, lo que representa un impulso importante para la actividad hidrocarburífera nacional.
La provincia de Sucumbíos, fronteriza con Colombia, ha sido históricamente una de las zonas más activas en exploración y producción petrolera del Ecuador, y los nuevos descubrimientos reafirman el potencial de la región como un motor energético clave para la economía nacional.
Esta expansión de la producción privada se da en el marco de políticas públicas vigentes que impulsan la actividad exploratoria, así como de un plan de inversiones que busca consolidar el papel del sector hidrocarburífero en el crecimiento económico del país.
Además, Gran Tierra Energy ha manifestado que espera terminar 2025 con una producción en Ecuador cercana a 8.500-9.500 barriles diarios, como parte de sus planes de exploración y aumento sostenido de su presencia en el país.
El incremento de la producción petrolera privada no solo representa mayor actividad económica en la región amazónica, sino también un incremento de las exportaciones de crudo y un mayor flujo de ingresos para el país. El crudo de calidad media como el descubierto en Sucumbíos es muy valorado en los mercados internacionales por su versatilidad y demanda.
Para Ecuador, un productor tradicional de petróleo con una economía históricamente vinculada a los hidrocarburos, el impulso de proyectos petroleros privados complementa las políticas nacionales que buscan diversificar fuentes de ingresos y fortalecer el balance fiscal mediante la actividad extractiva y energética.
Si bien el aumento de producción representa una oportunidad positiva para la economía, también plantea retos asociados con el desarrollo sostenible y la gestión ambiental en zonas sensibles como la Amazonía. La expansión de la exploración y producción de hidrocarburos en áreas ecológicamente frágiles requiere inversiones en tecnologías limpias, mecanismos de mitigación de riesgos y la participación de comunidades locales.
No obstante, los resultados positivos de Andes Petroleum y Gran Tierra Energy reflejan el potencial de estas operaciones para contribuir al fortalecimiento del sector energético ecuatoriano en los próximos años.