El Ministerio de Energía de Chile pondrá en marcha el próximo 20 de agosto un proceso formal para elaborar una hoja de ruta orientada a la modernización de la distribución eléctrica, con el objetivo de sentar las bases de una nueva ley que regule ese segmento del sistema energético. El anuncio fue realizado por la ministra Ximena Rincón durante un encuentro con el Consejo de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA).
Un pacto para una nueva ley de distribución
El proceso convocará a actores del sector privado, la academia, especialistas técnicos, organizaciones de consumidores y representantes del Congreso. Según Rincón, la iniciativa no partirá desde cero, sino que retomará diagnósticos y estudios elaborados durante los últimos años, pero con foco en la adopción de acuerdos regulatorios concretos.
«Tenemos que pasar del diagnóstico a la acción. El objetivo principal es que seamos capaces de alcanzar un pacto para una nueva ley de distribución», señaló la ministra Rincón.
La titular de Energía invitó formalmente a ACERA a integrarse al proceso y valoró los aportes técnicos del gremio en materia de generación renovable, almacenamiento y operación del sistema.
Los siete ejes de la agenda de ACERA
Durante el encuentro, la directora ejecutiva de ACERA, Ana Lía Rojas, expuso la agenda estratégica del gremio para 2026, estructurada en siete ejes prioritarios:
- Crecimiento de la demanda y electrificación de sectores dependientes de combustibles fósiles
- Reformas regulatorias para incorporar nuevas tecnologías y modalidades de consumo
- Sistemas de almacenamiento de energía
- Permisos y gestión ambiental de proyectos
- Planificación y expansión de la transmisión
- Desafíos técnicos de la descarbonización
- Certidumbre regulatoria y condiciones de financiamiento
ACERA sostuvo que estos ámbitos deben abordarse de manera coordinada para facilitar la integración de generación solar y eólica, ampliar las redes y extender el uso de electricidad en minería, transporte e industria.
Segunda etapa de la transición energética
Rincón encuadró la iniciativa dentro de lo que denominó una segunda fase de la transición energética del país. Mientras la primera consistió en demostrar la capacidad de Chile para desarrollar proyectos renovables, la nueva etapa deberá enfocarse en integrar, almacenar y aprovechar eficientemente esa generación para traducirla en competitividad e inversión.
En ese marco, la ministra señaló la necesidad de revisar la regulación aplicable a la generación distribuida bajo el esquema de net billing, que actualmente supera los 500 MW instalados, con una meta de 1 GW para 2030. La modernización del segmento de distribución también deberá contemplar la participación activa de los usuarios mediante baterías, bombas de calor y otras tecnologías.
Hoja de ruta para la electrificación y estudios técnicos
ACERA informó que obtuvo una subvención internacional de 100.000 dólares para desarrollar durante 12 meses una hoja de ruta para la electrificación del país, que analizará vías para sustituir el consumo directo de combustibles fósiles por electricidad.
El gremio también entregó al Ministerio un estudio sobre la programación y operación de sistemas de almacenamiento, elaborado por la consultora Vinken en colaboración con la Pontificia Universidad Católica de Chile. El documento propone perfeccionar la programación de baterías y los métodos de cálculo de su costo de oportunidad, además de avanzar en el diseño del mercado de servicios complementarios y en los requerimientos técnicos para tecnologías grid forming.
En materia de transmisión, ACERA planteó fortalecer la planificación de redes, optimizar el régimen de acceso abierto y aprovechar la infraestructura existente mediante automatización y sistemas de control, sin depender exclusivamente de la construcción de nuevas líneas. El proceso formal comenzará el 20 de agosto con la participación de múltiples actores del sector.