La producción petrolera del Perú opera muy por debajo de su capacidad real: el país extrae actualmente entre 35.000 y 40.000 barriles diarios, cuando lotes inactivos como el Lote 192, el Lote 64 y otros campos de la selva norte y Talara podrían elevar esa cifra hasta los 60.000 barriles por día. La advertencia proviene de Carlos Gonzales, gerente general de Enerconsult y miembro del Comité Consultivo de Perú Energía.
Una brecha de más de 60.000 barriles diarios sin explotar
Según las estimaciones de Enerconsult, la diferencia entre lo que el Perú produce y lo que podría producir supera los 60.000 barriles por día. Esta brecha se explica por la paralización sostenida de campos con reservas probadas que permanecen fuera de operación, principalmente en la selva nororiental del país y en la cuenca de Talara, en Piura. Gonzales calificó la situación actual como uno de los momentos más complejos que ha atravesado el sector hidrocarburífero peruano en las últimas décadas.
Más de 5.000 pozos cerrados, la mayoría en Talara
Un factor estructural que agrava el panorama es el volumen de infraestructura ociosa: el Perú cuenta con más de 5.000 pozos cerrados o abandonados temporalmente, de los cuales aproximadamente 4.500 se concentran en Talara. Una parte significativa de estos pozos no retorna a producción porque enfrenta esquemas de regalías de entre 30 % y 50 %, niveles que, según Gonzales, elevan los costos operativos hasta hacer inviable la reactivación bajo las condiciones contractuales vigentes.
«Los porcentajes de regalías actuales convierten en antieconómica la operación de muchos de esos pozos, lo que perpetúa su cierre», señaló Carlos Gonzales, gerente general de Enerconsult.
El Lote 192 y el Lote 64, epicentro del problema
Entre los activos paralizados, el Lote 192 —el mayor bloque petrolero del país en la Amazonía loreto— y el Lote 64 concentran buena parte del potencial no aprovechado. Ambos lotes han registrado interrupciones recurrentes por conflictos sociales, vencimientos contractuales y dificultades para definir nuevos operadores, lo que ha impedido una producción sostenida en los últimos años.
Impacto en la balanza energética nacional
La caída en la extracción doméstica tiene consecuencias directas sobre la balanza energética peruana: el país debe compensar el déficit con mayores volúmenes de importación de hidrocarburos, lo que incrementa la dependencia externa y presiona los costos internos de combustibles. El sector privado y organismos técnicos como Enerconsult han planteado la revisión del marco de regalías y la agilización de los procesos de licitación como condiciones necesarias para revertir la tendencia.
Hasta la fecha, el Ministerio de Energía y Minas no ha anunciado un cronograma oficial para la relicitación del Lote 192 ni medidas específicas para los pozos cerrados en Talara. La situación continuará siendo monitoreada por los actores del sector ante la ausencia de acuerdos operativos concretos.