Las declaraciones fueron realizadas el viernes 16 de octubre, después de que Orsi participara en la reapertura del Frontón del Real de San Carlos, en el departamento de Colonia.
El mandatario señaló que las conversaciones con la compañía presentan progresos y que podrían producirse nuevos acercamientos en un plazo aproximado de quince días. Sin embargo, no anunció un acuerdo definitivo de inversión ni estableció una fecha para el comienzo de las obras.
La iniciativa de HIF Global busca desarrollar una instalación industrial destinada a producir combustibles sintéticos a partir de hidrógeno generado con electricidad renovable y dióxido de carbono capturado.
El proyecto forma parte de las iniciativas vinculadas con el desarrollo de nuevos combustibles y tecnologías de descarbonización industrial en Uruguay.
HIF Global revisa el diseño y el suministro eléctrico del proyecto
Uno de los principales asuntos de negociación corresponde a las condiciones de abastecimiento eléctrico de la futura planta.
Orsi indicó que el proyecto ha experimentado modificaciones y que su componente de generación eléctrica propia presenta un mayor grado de definición.
La propuesta empresarial ya contemplaba infraestructura renovable para alimentar los procesos industriales. En marzo de 2026, HIF Global informó que había iniciado la evaluación ambiental de dos instalaciones: el parque solar Lucía y el parque eólico Elena.
Ambos proyectos fueron concebidos para contribuir al suministro energético necesario para producir hidrógeno y posteriormente transformarlo en combustibles sintéticos.
Este proceso requiere cantidades importantes de electricidad, debido a que el hidrógeno se obtiene mediante electrólisis del agua y posteriormente puede combinarse con dióxido de carbono para elaborar productos como el metanol.
Las declaraciones presidenciales no precisaron qué modificaciones técnicas se incorporarán a las instalaciones renovables ni cuáles serán las condiciones comerciales definitivas para el abastecimiento eléctrico.
Por lo tanto, el avance de las conversaciones todavía no equivale a una decisión formal de construcción.
Proyecto de US$ 5.385 millones enfrenta definiciones ambientales y territoriales
La iniciativa presentada por HIF Global contempla una inversión estimada de US$ 5.385 millones y una producción potencial de hasta 876.000 toneladas anuales de e-metanol, una vez desarrolladas sus cuatro etapas.
Según las proyecciones empresariales difundidas en marzo, su construcción podría generar un promedio de 1.400 empleos, mientras que la operación demandaría alrededor de 300 puestos directos. La compañía prevé que aproximadamente el 70 % de la mano de obra sea local.
Sin embargo, estas cifras corresponden al proyecto anunciado y están sujetas a su concreción.
Uno de los principales asuntos pendientes es la ubicación definitiva de la planta, debido a las observaciones planteadas desde Argentina sobre su emplazamiento.
En agosto, la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental de Uruguay comunicó la suspensión temporal de la evaluación de la solicitud de Autorización Ambiental Previa hasta que se definiera la localización.
HIF respondió que todavía no había adoptado una decisión formal sobre el traslado y solicitó mantener el expediente en espera, sin archivarlo.
Posteriormente, el 17 de octubre, representantes de HIF Uruguay se reunieron con la Junta Departamental de Paysandú para informar sobre modificaciones de ingeniería, diseño y evaluación ambiental.
El encuentro fue encabezado, por parte de la empresa, por Pablo Montes, jefe de Ambiente y Comunidades, y contó con la participación del presidente de la Junta, Marcelo Tortorella, junto con representantes de las distintas bancadas.
Los próximos contactos anunciados por Orsi podrían permitir nuevas definiciones sobre el suministro energético y la ubicación industrial. No obstante, hasta la información publicada el 20 de octubre de 2026, no se había comunicado una decisión final de inversión ni una autorización ambiental definitiva.
El proyecto de HIF Global en Paysandú representa una de las principales iniciativas de combustibles sintéticos planteadas para Uruguay. Su eventual ejecución podría impulsar inversiones industriales, empleo y generación renovable, pero continúa condicionada a las negociaciones comerciales, la definición territorial y el cumplimiento de los procedimientos ambientales correspondientes.