La industria hidrocarburífera argentina avanza en la evaluación de técnicas de recuperación mejorada de petróleo (Enhanced Oil Recovery, EOR) para aplicarlas en Vaca Muerta, con el objetivo de sostener y ampliar la extracción en pozos que ya atraviesan una etapa de madurez productiva en la cuenca neuquina.
Más de 600 pozos con producción reducida, el punto de partida
Según datos de la Secretaría de Energía, hasta junio de 2026 más de 600 pozos en Vaca Muerta registraban una producción inferior a los cinco metros cúbicos diarios de petróleo. Ese universo de infraestructura existente representa, para los operadores del sector, una oportunidad concreta para incrementar la recuperación de hidrocarburos sin incurrir en los costos asociados a la perforación de nuevos pozos desde cero.
Gerardo Tennerini, fundador de la consultora GtoG Energy, señaló que la formación neuquina ya reúne las condiciones necesarias para evaluar este tipo de desarrollos, dado el creciente número de pozos que muestran señales de madurez productiva.
Inyección cíclica de gas y surfactantes, las tecnologías bajo análisis
Entre las alternativas que concentran mayor interés en la industria se destaca la inyección cíclica de gas. El procedimiento consiste en introducir gas en el pozo, mantenerlo cerrado durante un período determinado y reanudar luego la producción. Este ciclo favorece el desplazamiento del petróleo retenido en la roca durante la primera fase de explotación, mejorando así el aprovechamiento del reservorio.
Paralelamente, las empresas estudian el uso de surfactantes mezclados con agua como método complementario. Esta técnica busca modificar las propiedades de la roca para facilitar el movimiento del crudo hacia la superficie. Por el momento, ambas alternativas permanecen en fases experimentales y requieren pruebas adicionales antes de alcanzar una aplicación comercial a escala.
Contexto: Vaca Muerta consolida su madurez como yacimiento shale
La incorporación de tecnologías EOR forma parte de la evolución natural que han seguido los principales desarrollos de shale oil en Estados Unidos, cuya experiencia acumulada servirá de referencia para adaptar estas herramientas a las condiciones geológicas de la cuenca neuquina. A diferencia de la perforación convencional, el EOR apunta a maximizar el factor de recuperación de reservorios ya en producción, lo que implica una lógica de optimización de activos existentes.
Aunque estas tecnologías todavía no integran los planes prioritarios de las operadoras activas en Vaca Muerta, el crecimiento sostenido del yacimiento y la acumulación de pozos en etapa madura hacen prever que su relevancia aumentará progresivamente en los próximos años. Los próximos pasos del sector estarán orientados a ampliar las pruebas piloto y evaluar la viabilidad técnica y económica de cada método en las condiciones específicas de la formación argentina.